Cattleya Fogón
Cocina de Cattleya Fogón

Nuestra historia

Una cocina nacida del vínculo con la tierra caldense

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Quiénes somos

De la finca al fogón, sin rodeos

Cattleya Fogón abrió sus puertas en Manizales con una sola idea guía: que los viajeros pudieran sentarse a una mesa y entender la región cafetera a través de lo que se cultiva aquí. El nombre viene de la orquídea nacional —la Cattleya trianae— que crece en los bosques de niebla de los Andes colombianos, igual que muchos de los ingredientes que usamos.

Empezamos con el servicio de desayuno, convencidos de que la primera comida del día es la mejor entrada a una cultura. Poco a poco añadimos la cena de degustación y, más adelante, la tarde en finca, para quienes quieren ir un paso más allá y conocer de dónde sale cada cosa antes de comerla.

Trabajamos con productores de Caldas a los que visitamos con frecuencia. No tenemos carta fija porque la cosecha manda: lo que llega fresco esa semana es lo que cocinamos. Eso nos obliga a ser creativos y mantiene cada visita distinta de la anterior.

Nuestra misión

Ofrecer a los viajeros una entrada auténtica a la cocina caldense, sin apuros y con el respeto que merecen los ingredientes de temporada y las personas que los cultivan.

Ingredientes de fincas del departamento de Caldas

Menú variable según temporada y cosecha

Atención bilingüe en todos los servicios

Ritmo marcado por el comensal, sin presiones

Las personas detrás del fogón

Nuestro equipo

LV

Luciana Vargas

Cocinera principal

Creció en una finca de Anserma y lleva quince años trabajando cocina caldense. Es quien decide el menú semanal según lo que traen los productores.

CM

Carlos Morales

Coordinador de sala y guía bilingüe

Estudió turismo gastronómico en Bogotá y volvió a Manizales para trabajar con viajeros. Presenta cada plato en español e inglés y orienta a los huéspedes durante las tardes en finca.

AP

Adriana Pérez

Enlace con productores y logística

Visita las fincas cada semana para revisar la cosecha y coordinar las entregas. Su trabajo garantiza que lo que llega a la cocina esté en su punto y venga de donde decimos que viene.

Cómo trabajamos

Nuestros estándares

Trazabilidad de ingredientes

Conocemos el nombre de cada productor y la finca de origen de los ingredientes principales. Esa información está disponible si quiere preguntarnos.

Manipulación de alimentos

Todo el equipo de cocina cuenta con certificación en manejo higiénico de alimentos expedida por el INVIMA. Las instalaciones se revisan bajo las normas del Decreto 539 de 2014.

Residuos y sostenibilidad

Separamos residuos orgánicos e inorgánicos. Los restos de cocina van a compostaje en la finca con la que tenemos mayor relación de trabajo.

Transporte seguro

El vehículo para la tarde en finca tiene SOAT y revisión técnico-mecánica vigentes. El conductor conoce la ruta y las condiciones de las vías de montaña.

Datos personales

La información de reserva se usa exclusivamente para gestionar su visita. No compartimos datos con terceros ni enviamos comunicaciones no solicitadas.

Atención post-visita

Si después de la visita tiene alguna duda sobre los platos, los ingredientes o las fincas, puede escribirnos y le respondemos sin demora.

Cocina caldense en el centro de Manizales

Manizales es la capital del departamento de Caldas y una de las puertas naturales al paisaje cultural cafetero declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Desde aquí se accede en menos de una hora a los municipios cafeteros de Chinchiná, Palestina y Neira, donde crecen granos, frutas y verduras que pocas cocinas del país conocen de cerca.

En Cattleya Fogón construimos los menús a partir de esa geografía: el tamal caldense envuelto en hoja de plátano, la trucha criada en aguas frías de altura, la papa criolla de los suelos andinos, las moras y uchuvas de los bordes del bosque. Cada plato tiene una historia corta que podemos contarle mientras come.

Si viaja por la región cafetera y quiere una comida que vaya más allá del menú turístico estándar, Cattleya Fogón ofrece tres formatos distintos —mañana, noche o tarde de campo— que se adaptan al tiempo que tenga y al nivel de implicación que le apetezca. No hay experiencia correcta; todas empiezan con buenos ingredientes y terminan con algo que vale la pena recordar.

¿Le gustaría reservar una experiencia?

Escríbanos para elegir el servicio que mejor encaje con su itinerario. Respondemos en menos de un día hábil.

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